Polinucleótidos

Los polinucleótidos son fragmentos purificados de ADN de origen marino que ayudan a activar los mecanismos naturales de reparación de la piel. Favorecen la hidratación, la elasticidad y la regeneración para conseguir una piel con un aspecto más saludable y revitalizado. 

¿Donde se pueden utilizar?

Los polinucleótidos pueden utilizarse en diferentes zonas, adaptando el tratamiento a las necesidades de cada paciente:

Rostro y contorno de ojos
Cuello y escote
Manos
Cuero cabelludo y cejas
Zonas corporales (abdomen, muslos y rodillas)

Datos del tratamiento

Sesiones
3 sesiones
Mantenimiento
Cada 4–6 meses

Beneficios

Mejoría de la firmeza
Mejoría de la elasticidad
Mejoría de la calidad de la piel
* Los beneficios se consiguen con una acción regenerativa y bioestimuladora progresiva y sin aportar volumen.

Resolvemos tus dudas

No. Su objetivo es mejorar la calidad del tejido sin aportar volumen, por lo que no modifican los rasgos faciales.

Tras la infiltración pueden quedar visibles pequeñas pápulas en los puntos donde se deposita el producto. Estas disminuyen progresivamente durante las horas siguientes y, habitualmente, al salir de la consulta ya se han reducido considerablemente. La aplicación de frío local ayuda a disminuirlas.

Los resultados son progresivos. Pueden comenzar a apreciarse durante las primeras sesiones y se hacen más evidentes a partir de la tercera sesión, a medida que avanza el proceso de bioestimulación y mejora de la calidad del tejido.

Sí. Pueden combinarse con procedimientos como láser, radiofrecuencia, rellenos, peeling o microneedling, adaptando el protocolo a las necesidades de cada paciente.

Los efectos suelen ser locales y transitorios. Pueden aparecer pequeñas pápulas en los puntos de infiltración, ligero enrojecimiento o inflamación y, ocasionalmente, algún hematoma derivado de la técnica de inyección.