Crioterapia
La crioterapia es un tratamiento que utiliza frío extremo para eliminar lesiones cutáneas benignas como verrugas, queratosis seborreicas o lunares no peligrosos. Es un procedimiento rápido, seguro y eficaz que permite tratar la piel con precisión, minimizando el daño a los tejidos circundantes.
¿Qué lesiones trata?
Lesiones cutáneas benignas como:
Beneficios
Resolvemos tus dudas
¿Qué es la crioterapia?
Es un tratamiento que aplica frío extremo de forma localizada sobre la lesión, habitualmente con nitrógeno líquido. El frío destruye las células de la lesión, que en los días siguientes se desprende y deja paso a piel nueva.
¿Qué lesiones puede tratar?
Lesiones cutáneas benignas como verrugas, queratosis seborreicas o lunares no peligrosos. Antes de tratar cualquier lesión la valoramos en consulta para confirmar que es benigna y que el tratamiento está indicado.
¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?
Es un procedimiento rápido: la aplicación dura unos segundos por lesión y la sesión suele completarse en pocos minutos, según el número de lesiones a tratar.
¿Es doloroso el tratamiento?
Durante la aplicación se nota un frío intenso y una sensación de escozor o pinchazo que desaparece en poco tiempo. Suele tolerarse bien y no requiere anestesia.
¿Qué sucede después del tratamiento?
Es normal que la zona se enrojezca y se inflame ligeramente, y que se forme una pequeña ampolla o costra que se desprende sola en una o dos semanas. Puedes hacer vida normal; te indicaremos los cuidados y la fotoprotección adecuados.
¿Cuántas sesiones son necesarias?
Depende del tipo, el tamaño y la profundidad de la lesión. Muchas se resuelven en una sola sesión y otras necesitan alguna más, separadas unas semanas. Te lo indicaremos tras la valoración.
¿Quién es un buen candidato para este tratamiento?
Cualquier persona con lesiones cutáneas benignas que quiera eliminarlas de forma rápida y precisa. En la valoración previa confirmamos que la crioterapia es la opción más adecuada para tu caso.
¿Es un procedimiento seguro?
Sí. Es una técnica médica ampliamente utilizada y, al ser muy precisa, minimiza el daño a los tejidos de alrededor. Siempre la realizamos tras una valoración médica previa.